
Es muy fácil decir que los humanos somos egoístas por naturaleza, que buscamos un bien individual y nuestro único fin es alcanzar la mayor riqueza o posesiones que ninguno.Pero intentare poner a prueba esta cita “los humanos somos egoístas por naturaleza” y dándole un sentido totalmente nuevo, a esta afirmación.Los hombres de esta época y de mucho atrás, si son y eran egoístas, pero no es por la naturaleza que tenemos, sino porque la sociedad nos lo inculca.El sistema capitalista, no es más que la modernización de aquel que gobernó durante tantos años, llamado Imperialismo, y las Monarquías.Solo que en vez de llevar coronas como los grandes reyes, están han sido sustituidas por grandes sumas de dinero y una misma explotación y peor aún.Los niños crecen rodeas de propaganda, crecen rodeados y viven para consumir, el niño que lleva el nuevo juego de la PS3 le da envidia al resto, los cuales se convierten en consumidores potenciales, y le continúan dando hegemonía al sistema capitalista.Un sistema, que se basa en producir por producir malgastando las materias primas del mundo, y empobreciendo a continentes enteros como lo es el África y Sudamérica.Un sistema económico, que funciona, según dicen todos comparándolo con otro sistema, como es el “comunismo” algo que han echo que suene a crimen, muerte y guerra este nombre que esta lleno de esperanza, y un gran problema es que los mismos que lo aplicaron o dicen aplicarlo no lo hacen, dando así una imagen más pésima del cual es el mejor sistema económico de todos los tiempos, sin ser ejecutado aún en ningún país.Podría hablar de la URSS, pero también de las atrocidades que hicieron, también podría hablar de Fidel Castro, el cual es un hombre que respeto mucho, pero en un revolución se debe de ser a la democracia, claro que Cuba es algo mucho más complejo, podríamos hablar de las 364 veces que han intentado asesinar a Fidel, de como mataron a Cienfuegos y como a un hombre que siguió sus principios hasta el final, sin ser corrompido por el poder, el Che.A todo esto, la humanidad a sido manejada por sistemas basados en riquezas, en que siempre unos tenían mucho y otros muy poco.Pero la solución a este problema, llego con Adam Smith, no no es el de marido Pocahontas es el inventor del Imperialismo moderno, aquel que dio a los más pobres una cierta riqueza creando la clase media, y extermino a los indios de Sudamérica, que empezó a levantarse contra el allá por los años 1940.Pero para que esta exista, para ello se deben de empobrecer más otros, claro que son de otro continente, África, Sudamérica y parte de Asia, vivimos a costa de niños que cosen por platos de arroz, de hombres que venden kilos de café a céntimos y luego venden por un muy muy elevado precio de una inflación de mínimo 110% o más, sin contar sus grande estratagemas para vendernos los alimentos más caros.Momento en que baja el precio de un producto, parte de sus existencias se tiran para que haya menos y así suba, el pobre granjero no pude dar escolaridad a sus hijos, que heredaran ese trabajo desde pequeños, siendo aun más pobres, a no ser que pasen a otro conreo, el de los “Narcos”, de la famosa cocaína.Este es el mundo en el que vivimos.Derrochadores, egoístas, explotadores y en busca de un único fin riqueza.¿Estos adinerados “Reyes” del siglo XXI dejarán que pienses diferente? ¿ o quieren que sigas con la misma moral?Hay que hacer un hombre nuevo, desinteresado y que busque un bien común, todos debemos cojer ejemplo del Che.
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By:
Soto
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Palabras del Ché
"Déjenme decirles, a riesgo de parecer ridículo, que el revolucionario verdadero está guiado por grandes sentimientos de amor. Es imposible pensar en un revolucionario auténtico sin esta cualidad. Quizá sea uno de los grandes dramas del dirigente; éste debe unir a un espíritu apasionado, una mente fría y tomar decisiones dolorosas sin que se contraiga un músculo. Nuestros revolucionarios de vanguardia tienen que idealizar ese amor a los pueblos. No puede descender con su pequeña dosis de cariño cotidiano hacia los lugares donde el hombre común lo ejercita. Hay que tener una gran dosis de humanidad, una gran dosis de sentido de la justicia y de la verdad, para no caer en extremos dogmáticos, en escolasticismos fríos, en aislamiento de las masas. Todos los días hay que luchar por que ese amor a la humanidad viviente se transforme en hechos concretos, en actos que sirvan de ejemplo, de movilización. El individualismmo en cuanto tal, como acción aislada de una persona en el ambiente social, debe desaparecer de Cuba. El individualismo debe ser, mañana, la realización completa de las capacidades de todo un individuo en beneficio absoluto de una colectividad. Uno de los objetivos fundamentales del marxismo es eliminar el interés, el factor "interés individual" y el lucro desde las motivaciones psicológicas. Un trabajador de vanguardia, un miembro del Partido dirigente de la Revolución, siente todos los trabajos que se llaman sacrificio con un interés nuevo, como una parte de su deber, pero no de su deber impuesto, sino de su deber interno y lo hace con interés. Y las cosas más banales y más aburridas se transforman, por imperio del interés del esfuerzo interior del individuo, de la profundización de su conciencia, en cosas importantes y sustanciales, en algo que no puede dejar de hacer sin sentirse mal: en lo que se llama sacrificio. Y se convierte entonces, no hacer el sacrificio en el verdadero sacrificio para un revolucoinario. Es decir, que las categorías y los conceptos ya van variando. El revolucionario cabal, el miembro del Partido dirigente de la Revolución, deberá trabajar todas ls horas, todos los minutos de su vida, en estos años de lucha tan dura como nos esperan, con un interés siempre renovado y siempre creciente y siempre fresco. Ésa es una cualidad fundamental. Eso significa sentir la Revolución. Eso significa que el hombre es un revolucionario por dentro, que siente como revolucionario. Y entonces el concepto de sacrificio adquiere nuevas modalidades. No se trata de cuántos kilogramos de carne se come o de cuántas veces por año pueda ir alguien a pasearse por la playa, ni de cuántas bellezas que vienen del exterior puedan comprarse con los salarios actuales. Se trata, precisamente, de que el individuo se sienta más pleno, con mucha más riqueza interior y con mucha más responsabilidad. Todos y cada uno de nosotros paga puntualmente su cuota de sacrificio conscientes de recibir el premio en la satisfacción del deber cumplido, conscientes de avanzar con todos hacia el Hombre Nuevo que se vislumbra en el horizonte"


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